El Instituto Cervantes, una de las instituciones culturales más importantes del mundo hispanohablante, celebra más de tres décadas de labor ininterrumpida en la difusión de la lengua española y la cultura en español. Fundado el 21 de marzo de 1991 por el Gobierno de España, este organismo se ha convertido en un referente global para la enseñanza del español, la formación de profesores y la promoción de las culturas hispánicas.
Orígenes y creación
El Instituto Cervantes nació con el objetivo de fortalecer la presencia del español en el mundo, una lengua hablada por más de 500 millones de personas. Su creación fue impulsada por la necesidad de contar con una institución que, de manera similar al British Council o la Alliance Française, promoviera la lengua y la cultura de un país en el ámbito internacional. Su nombre rinde homenaje a Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha, obra cumbre de la literatura en español y símbolo de la riqueza cultural del mundo hispánico.
Desde su sede central en Madrid y en la emblemática sede de Alcalá de Henares, ciudad natal de Cervantes, el Instituto ha extendido su red a más de 90 centros en 45 países, convirtiéndose en un puente cultural entre España, América Latina y el resto del mundo.
Misión y actividades
La misión del Instituto Cervantes se basa en tres pilares fundamentales: la enseñanza del español, la difusión de la cultura en español y la formación de profesores de español como lengua extranjera. A través de sus cursos, certificaciones como el DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera) y programas culturales, el Instituto ha facilitado el acceso al español a millones de personas en todo el mundo.
Además de su labor educativa, el Instituto Cervantes organiza exposiciones, conferencias, ciclos de cine y festivales que celebran la diversidad cultural de los países hispanohablantes. Su biblioteca, con más de un millón de volúmenes, es un recurso invaluable para estudiantes, investigadores y amantes de la cultura en español.
Un legado cultural en expansión
En sus más de 30 años de existencia, el Instituto Cervantes ha logrado posicionar al español como una de las lenguas más estudiadas y valoradas en el mundo. Su trabajo ha contribuido a fortalecer los lazos entre los países hispanohablantes y a promover el diálogo intercultural en un mundo cada vez más globalizado.