Fundación Gabo

Macondo sí tiene quién le escriba

La Fundación Gabo invita a una nueva generación a imaginar mundos posibles en su concurso literario, donde los niños responden con ficciones que reinventan la herencia de García Márquez.

Bajo el cobijo del nombre de Macondo, ese pueblo literario que se resiste a borrarse del mapa de la imaginación, la Fundación Gabo ha lanzado la segunda edición de un concurso que es más que un certamen: una invitación a la fabulación sin límites. “Macondo sí tiene quien le escriba” convoca a niños y niñas de entre diez y trece años a tender un puente entre el realismo mágico que heredaron y los futuros que están ansiosos por construir. No se trata de un ejercicio de nostalgia, sino de una apuesta por escuchar las voces que heredarán el mundo.

Las preguntas que plantea la convocatoria funcionan como llaves para desbloquear universos paralelos: recreos en carros voladores, planetas limpios y felices, robots que se convierten en cómplices de aula. Estos no son temas caprichosos, sino dispositivos narrativos para que la nueva generación dialogue con su presente desde el lenguaje de la anticipación. En un momento histórico donde el futuro se presenta a menudo como una amenaza, el concurso propone reescribirlo como un espacio de posibilidad, donde la solución a los problemas adultos pueda encontrarse en la lógica impertinente de la infancia.

Detrás de esta iniciativa late una convicción profunda: que la semilla de la transformación social y ecológica se siembra en la capacidad de imaginar realidades alternativas. Al pedirles que escriban sus ficciones, la Fundación Gabo no solo cultiva el oficio literario, sino que reconoce a los niños como sujetos culturales con una mirada única sobre el porvenir. Macondo, así, deja de ser solo un legado para convertirse en un territorio en permanente reinvención, habitado esta vez por quienes tienen la osadía de creer que otro final es posible.

Las bases y condiciones del concurso pueden consultarse aquí: http://docs.google.com/document/d/1_NPqrgbCDtuRxnZxcHjagyz6GQ2zHA5T/edit

Bajo el cobijo del nombre de Macondo, ese pueblo literario que se resiste a borrarse del mapa de la imaginación, la Fundación Gabo ha lanzado la segunda edición de un concurso que es más que un certamen: una invitación a la fabulación sin límites. “Macondo sí tiene quien le escriba” convoca a niños y niñas de entre diez y trece años a tender un puente entre el realismo mágico que heredaron y los futuros que están ansiosos por construir. No se trata de un ejercicio de nostalgia, sino de una apuesta por escuchar las voces que heredarán el mundo.

Las preguntas que plantea la convocatoria funcionan como llaves para desbloquear universos paralelos: recreos en carros voladores, planetas limpios y felices, robots que se convierten en cómplices de aula. Estos no son temas caprichosos, sino dispositivos narrativos para que la nueva generación dialogue con su presente desde el lenguaje de la anticipación. En un momento histórico donde el futuro se presenta a menudo como una amenaza, el concurso propone reescribirlo como un espacio de posibilidad, donde la solución a los problemas adultos pueda encontrarse en la lógica impertinente de la infancia.

Detrás de esta iniciativa late una convicción profunda: que la semilla de la transformación social y ecológica se siembra en la capacidad de imaginar realidades alternativas. Al pedirles que escriban sus ficciones, la Fundación Gabo no solo cultiva el oficio literario, sino que reconoce a los niños como sujetos culturales con una mirada única sobre el porvenir. Macondo, así, deja de ser solo un legado para convertirse en un territorio en permanente reinvención, habitado esta vez por quienes tienen la osadía de creer que otro final es posible.

Las bases y condiciones del concurso pueden consultarse aquí: http://docs.google.com/document/d/1_NPqrgbCDtuRxnZxcHjagyz6GQ2zHA5T/edit