Maitena acaba de marcar un hito al convertirse en la primera mujer que obtiene el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos. La historietista argentina recibió este reconocimiento por su capacidad de innovar dentro del lenguaje del humor, por la originalidad de su mirada, su repercusión tanto en la cultura como en la sociedad, y por haber logrado una proyección internacional destacada.
El anuncio ocurrió el lunes 25 de mayo, en el marco de la edición 2025 de este galardón organizado por la Fundación General de la Universidad de Alcalá de Henares, que además entrega un premio económico de 30.000 euros. Según el fallo del jurado,
Maitena fue distinguida no solo por su trayectoria sólida y coherente, sino también por esa mezcla de frescura y compromiso que atraviesa su obra.
La propia dibujante reflexionó, en diálogo con una agencia de noticias, que el humor permite narrar de un modo diferente emociones como la rabia, la vergüenza, el rencor o incluso las miserias humanas. Confesó sentirse muy identificada con una frase de Raymond Queneau, donde el humor aparece como un intento de limpiar la estupidez.
Para Maitena, lograr que personas de distintas culturas y formas de entender la vida puedan reírse juntas tiene un poder unificador. Durante la exposición de sus trabajos en la Capilla del Oidor, en Alcalá de Henares, subrayó que compartir una risa entre pueblos que hablan el mismo idioma genera un vínculo muy especial. Aseguró que, aunque se viva en países muy distintos o incluso en mundos aparentemente alejados, al final todos pasan por alegrías y sufrimientos semejantes.
En cuanto a su método creativo, la dibujante reconoció que suele realizar muchos bocetos previos hasta dar con la pieza definitiva. Antes trabajaba con tinta, pluma y acuarelas, pero hoy utiliza un iPad. El proceso, explica, sigue siendo esencialmente el mismo, aunque mucho más ágil y con menos manchas.
Que su nombre sea el primero de una mujer en el listado de ganadores del Premio Quevedos —un galardón que antes recibieron referentes como Quino, El Roto o Forges— no es para ella un dato menor. Maitena considera que este hecho también refleja una postura política significativa, sobre todo en una época que califica como muy reaccionaria, donde la misoginia avanza y los derechos de las mujeres suelen vivirse como una amenaza.